Tras tildar de traidor a su hermano Bruce, Bob Kulick parece tener claro cómo se podría arreglar el problema del merchandising con su nombre que está vendiendo la Kiss Army.

Bob indica que «lo primero que les diría, como productor ganador de un Grammy, es que podríamos hacer una canción llamada «The end of the road» para que ganasen un Grammy con ella. No es necesario hacer un disco entero, solo un temazo. Empezaría con eso, pidiéndoles que me mostrasen su respeto».

«Me gustaría ver a la familia de Kiss en escena en sus últimos conciertos. Creo que eso es lo que quiere la gente. Quiero ver a Steve Farris (que tocó el solo en «Creatures of the night»). Luego podría salir yo a tocar «Larger than life», luego Bruce podría tocar lo que quisiera. Quiero ver a Anton Fig o a Desmond Child haciendo los coros ya que escribió buena parte de sus éxitos. Podrían hacer un vídeo y venderlo».

De su éxito en el Kiss Kruise del año pasado comenta que «mi hermano estaba intimidado. Le dije que ya teníamos la banda perfecta para conquistar el mundo. Merecíamos tener nuestro grupo. Somos estrellas. Le dije que él lo era, pero no tiene huevos».

Ahora mismo comenta que «la situación es bastante fea ya que no me han respetado, han quitado mi nombre de un contrato que se me ofreció para el Kiss Kruise. Les dejamos en evidencia tocando sus propios temas. Le dije a mi hermano que era algo mágico. Tenía contratos discográficos aunque fuera para grabar los mismos temas que tocamos en el crucero. Bruce se negó». Así las cosas, parece complicado que la relación entre los Kulick se aclare.

Fuente: www.miusyk.com (Ultimate Classic Rock)