22 febrero, 2019

¿Cuál fue tu primera batería?

“Mi primera batería fue una Dixie, que era una de esas baterías stencil. Tama y Pearl hacían baterías para muchas otras compañías como Sears, bajo nombres como Dixie, Whitehall, Majestic. A lo que iba, era azul brillante, era simplemente un bombo y una caja. Al año siguiente mi madre me compró un tom aéreo. Llevamos el bombo a la tienda de música, y tuvieron que taladrarlo y fueron como unos 35 $ más el coste de ese tom”.

¿Quién fue tu primer héroe de la batería?

“Probablemente Buddy Rich, porque mi padre me llevó a verle cuando yo era joven. Si alguien alguna vez pudo ver a Buddy Rich en directo sabrá de lo que estoy hablando. Era imposible que le vieras y no salieras con la boca abierta. No solo me inspiró, sino que también me asustó porque era lo asombroso, lo bueno que alguien podía ser. Nunca ha habido nadie, creo, antes o después, como Buddy Rich”.

¿Tomaste lecciones o eres autodidacta?

“Mi primer profesor de batería era una persona más seria tipo disciplinario y eso te puede intimidar sobre todo si eres más susceptible o sensible lo cual era mi caso de chaval. Mi segundo profesor Buddy Kummel, era un tipo guay, majo, y tenía una personalidad menos intimidadora y eso lo hizo más divertido. Recibí lecciones de él durante unos cuantos años y finalmente mi padre quería que yo tocase en su banda y mi profesor dijo, “Sí, está listo”.

¿Cuál es el objeto sin el que no podrías vivir?

“Zildjian Stick Wax. Estoy tan acostumbrado a usar la Zildjian Stick Wax en mis baquetas: tiene mucho que ver con lo cómodo que me siendo con el agarre y la tensión que no tengo que hacer al usarla. Cambió mi forma de tocar, no tengo que agarrar tan fuerte las baquetas debido al sudor, me hizo tocar con una técnica mejor y de una forma más relajada. Son esas pequeñas cosas en la vida”.

¿Coleccionas baterías?

“Sí, tengo muchas baterías antiguas. Sigo diciéndome, sé que no necesito nada de esto, la mayoría nunca lo usaré porque tengo un acuerdo de promoción con Pearl y tengo muchas baterías fantásticas antiguas Pearl, pero tengo muchas otras marcas que también he coleccionado. Soy muy bueno devolviendo el favor. He regalado muchas baterías para ayudar a gente que es menos afortunada o a un batería joven prometedor, así que me produce mucha satisfacción y diversión hacer eso. Y todos mis amigos saben que son más que bienvenidos en coger prestado algo del material que tengo siempre que quieran”.

¿Cuál ha sido tu peor pesadilla en el escenario?

“Me he cortado unas cuantas veces. Recuerdo que me corté en el dedo con el cencerro al principio de un concierto con Alice Cooper. Fue en el Richfield Coliseum en Cleveland en 1991. Me corté bastante el dedo, casi hasta el hueso y sangraba como un colador por todas partes, por toda la batería. Cuando salimos del escenario, antes de los bises, alguien se acercó a Alice Cooper y le dijo, ‘Eric se cortó bastante en la mano’ y Alice dice, ‘¡Guau, genial, sangre de verdad!’. En cuanto terminamos me llevaron a un hospital y me dieron cinco puntos en ese dedo. Todavía tengo una cicatriz.

¿De quién te gustaría más recibir una lección de batería?

“Buddy Rich. No sé qué clase de profesor o comunicador habría sido Buddy en lo que se refiere a sentarse uno frente a otro, pero me habría encantado haberme sentado ahí con él y que tocase delante de mí donde yo pudiera decir, ‘Enséñame la mecánica de lo que estás haciendo ahí con la mano izquierda’”.

¿Cuál es tu mayor fortaleza como batería?

“Saber escuchar bien y ser un buen batería de apoyo y miembro de la banda. En otras palabras, soy jugador de equipo. Siempre toco para la banda, para la canción, para la situación. Necesitas saber cual es tu papel en cualquier situación, no solo musicalmente si no también personalmente, la dinámica de la banda con la que trabajas o el artista para el que trabajas. Tienes que ser un buen jugador y un jugador fácil, y ser un camaleón, adaptarte a tu entorno”.

¿Y tu mayor debilidad?

“Probablemente que no aprendí a ser compositor. Soy muy bueno con los arreglos y contribuyendo con ideas al proceso de composición, pero llegar con una idea y decir, ‘Aquí hay una canción’, siempre siento que eso es algo que debería haber desarrollado. Es culpa mía por no haber aprendido a tocar otro instrumento de una forma en la que pudiera expresar más esa parte mía”.

¿Cuál ha sido tu momento de mayor orgullo?

“Yo diría que tocar con Brian May, porque aparte de Jimi Hendrix, Brian May es mi guitarrista favorito y Queen es mi banda favorita. Eran como The Beatles con esteroides. Todos componían, todos cantaban, todos eran grandes músicos, y tienen un sonido único. La forma de tocar la guitarra de Brian May es tan individual y tener una voz en tu instrumento es muy difícil. Fueron un grupo con tanto talento y tenían esa química única, así que conseguir tocar con Brian y tocar canciones de Queen es muy guay”.

¿Recuerdas la primera canción que aprendiste a tocar?

“Lo recuerdo, fue en sexto curso, yo tenía probablemente 12 años, toqué ‘Fire’ de Jimi Hendrix”.

¿Qué viene después de End Of The Road?

“Empecé a tocar el American Songbook de la banda de mi padre, solíamos tocar para muchos clubs de country y gente rica. Pero la música siempre era la clásica del American Songbook, como Cole Porter, Gershwin, así que me crié con esa música. Ya sabes, no sería tan disparatado si acabase cerrando el círculo de vuelta a mis raíces. Honestamente, realmente me encantaría tocar una batería de cuatro piezas como la que originalmente tocaba en mis años formativos y tocar meramente por las canciones y la música a la que me acostumbré.

Fuente: https://www.musicradar.com/news/behind-the-drums-eric-singer-queen-were-like-the-beatles-on-steroids