31 mayo, 2017

Meet&Greet en Glasgow: y la historia de un sueño hecho realidad.

Javier Rueda

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Tags: KISS

Un viernes de Marzo recibo la llamada de Alex Barreiro, fan incondicional de A Coruña, gran amigo y “partner in crime” en asuntos KISSeros desde 1997. “Neno, llevo días pensando ¿por qué no nos hacemos un meet & greet en Glasgow? El final de KISS cada vez está más cerca y ya veremos si vuelven por Europa después de esta gira. Es ahora o nunca”, fueron sus palabras. Debo reconocer que me envenenó, la idea me puso cardíaco de inmediato, Alex sabe muy bien qué teclas tocar para seducirme y la verdad, tampoco me supe resistir…. En estos asuntos soy muy facilón, jajajaja.

Pulsemos ahora la tecla de avance rápido hasta la semana del 27 de Mayo. Nervios a flor de piel, y el e-mail de confirmación de la organización donde te indican dónde y cuándo debes estar no llegaba. La fecha se acercaba, ya era viernes, el día previo al show y seguíamos sin saber absolutamente nada, menos mal que al final todo se solucionó, pero eso es otra historia que mejor dejamos sin contar…

El sábado por la mañana estaba muy nervioso pensando en lo que nos esperaba. Teníamos que estar en la puerta oeste del The SSE Hydro de Glasgow, una arena preciosa, completamente circular de 13.000 personas de capacidad. Con unos 15-20 minutos de retraso aparece Dean Snowden para pasar lista, y darnos lo que yo llamo el sermón. En él nos explicó cómo se iba a desarrollar todo, paso a paso, horarios, lugares, etc. Me quedo con una frase que me caló mucho, “Y no os cortéis: haced fotos, grabad en vídeo todo cuanto queráis. Este es vuestro momento. Disfrutad de él”. Pasamos dentro y nos hicieron entrega del pase, pulsera y el resto de objetos que completan el pack del “meet & greet”. De ahí al mini escenario improvisado que habían montado a unos pocos menos, con uno cordón tipo museo que delimitaba el perímetro. Rápidamente Alex y yo nos pusimos frente al taburete de Paul. Menos de un metro de distancia entre el soporte de su micro y nosotros. Tras una larga espera de más de 40 minutos, algo por otra parte bastante imperdonable, aparece Eric Singer pero como todavía faltaba el resto de la banda no sale a “escena” y se queda entre bastidores charlando con Keith Leroux. Tras unos breves minutos aparecen las dos leyendas del rock, Paul y Gene, acompañadas de Tommy Thayer. Entran saludando a todos, chocando puños y la ovación es generalizada. Desde el principio se pudo ver que Gene y Paul estaban de muy buen rollo.

Paul bromeaba todo el tiempo, Gene hacía burla de una chica que tenía enfrente suyo, imitándola cuando él le lanzaba púas y ella torpemente trataba de cogerlas, Paul imitaba a Gene poniendo voz grave y Gene lo miraba y se reía, siguiéndole la broma. En Do you love me? Paul señalaba a Gene en el estribillo partiéndose de la risa, y Gene le correspondía señalándole a él. Era increíble el buen rollo que había entre los jefes. Tommy poco activo y comunicador, siempre en un segundo plano, se limitó a tocar todas sus partes a la perfección. Gene y Eric lanzaban púas continuamente, y Paul también, pero en menor cuantía. Cuando Paul preguntó qué canción queríamos escuchar y como yo estaba justo delante dije “Tonight You Belong To Me” y Paul respondió tocando el riff del tema, sin continuar más allá. Gene intentó varias veces tocar temas “oscuros”, como por ejemplo Charisma o Goin’ Blind. Eric le secundaba y aguantaban unos instantes, pero viendo que Paul y Tommy no se les unían, finalmente desistían.

 

El repertorio fue básicamente el mismo que el tocado en todos los acústicos de la gira. Sorprendió lo potente y nítida que suena la música, quizá incluso con demasiados watios de potencia. También sorprende mucho escuchar los instrumentos ahí mismo, en tu cara, ver las cuerdas de la guitarra de Paul vibrar, sentirlos ahí delante, los golpes de Eric a los parches. ¡¡Todo es muy intenso, muy vivo, y no puedes creer que tengas ahí delante de tus narices a los míticos Gene Simmons y Paul Stanley!!

Después vino la sesión de firmas y fotos con ellos. El primero fue Paul, quien firmaba todo lo que la gente le daba, pero tampoco se explayaba demasiado. De hecho, va un tanto rápido, y si no andas listo se te escapa y no te haces la foto con él. Posteriormente Keith me dijo, con su eterna sonrisa y su buen humor, que a Paul le gusta aislarse durante una hora antes del show, y por eso no se entretiene mucho con los fans.

Eric no tenía su mejor día, y se limitó simplemente a cumplir con el guión establecido. Algo más simpático estuvo Tommy, aunque para él solo tenía una cosa y tras firmármela me hice la foto de rigor. Pero ahora venía el plato fuerte de la tarde, le llegaba el turno al campeón de los pesos pesados, al puto amo, el Dios del Trueno en persona.

Gene Simmons siempre se queda el último a propósito. Le encanta darse un baño de multitudes y allí no fue menos. Aunque se supone que el límite son 2 cosas por persona, él te firma 3 o 4 o 5 o las que le pongas. Te haces con él tantas fotos como desees, no se cansa, no tiene una mala cara, un mal gesto y te hace sentir especial. Obviamente cobra por ello, pero los demás también y no son ni la mitad de agradables y cordiales que él. Su presencia impone, no habla mucho, es muy tranquilo, infunde respeto, pero a la vez cercanía y serenidad. Acompañado en todo momento por un altísimo guardaespaldas (es el único que lo lleva) que se ocupa de ir moviendo el ventilador a medida que el Demon avanza y de que cada uno de los fans no le chupemos “mucha sangre” siendo demasiado absorbentes.

Le di un regalo y me lo agradeció en español, le pregunté que por qué no habían venido a España en esta ocasión, respondiéndome sin ningún tapujo e incluso le invitamos a la próxima fiesta KISS Army Spain, cosa a la respondió encogiéndose de hombros. Paul es Paul, y obviamente atrae muchísimo la atención y solo con su carisma y su halo de grandiosidad ya merece la pena, es el líder, pero en el cuerpo a cuerpo no hay color. Gene gana por goleada y sin despeinarse (en el sentido literal). Todos se habían retirado hacía minutos y él seguía firmando, charlando, haciéndose fotos. ¡Es incombustible! Gene adora la atención y sentirse venerado y eso, afortunadamente juega en nuestro favor en estos casos. Finalmente fue Rikk, su guardaespaldas, quien tuvo que llevárselo. Sorprendió no ver por allí en toda la tarde a Doc McGhee.

Posteriormente a las 20:00 h. nos citaron dentro del pabellón, en el lado derecho del escenario para la foto con el grupo al completo, ya con sus pinturas de guerra y sus trajes de característicos. Para esta última parte se unió a nosotros el jefazo de Kiss Army Spain, Javier Rueda. De nuevo una media hora de espera hasta que por fin nos hacen pasar al backstage, por donde nos llevan a través de pasillos hasta una sala donde están ellos y te hacen la foto. Es un instante que pasa rápido, pero cuando te acercas para posar aun imponen más que vestidos de paisano. Los trajes son espectaculares de cerca, brillan, huelen a historia y ellos son más grandes que la vida misma. La mente va a mil, sientes de todo y a la vez nada pues antes de que te des cuenta todo ha terminado y abandonas esa habitación para dirigirte a presenciar el concierto, sabiendo que esa foto ha inmortalizado un momento que llevabas esperando toda la vida. Como me dijo Alex acto seguido, “¡Ahora ya nos podemos morir tranquilos Mauro!”. Y qué razón tenía….

Nota Alex: Kiss es la banda sonora de nuestras vidas. Las voces de Gene y de Paul, de Paul y de Gene, son tan familiares para nosotros como lo son las voces de nuestros familiares más cercanos. Verlos tan cerca es algo emocionante. Son los héroes de nuestra adolescencia. Esa época de la vida en la que todo se vive de forma tan intensa. Compartir el momento de estar con ellos con un amigo al que quieres tanto es una experiencia única. Sin ti, Mauricio, no hubiese sido lo mismo. Yo estuve con Paul. Y estuve con Gene. Pero lo más importante es que también estuve contigo. No hay nada más bonito que compartir estos momentos con la gente que quieres.

Texto: Mauricio Vázquez

Fotos: Alex Barreiro, Kisspep y Kiss