En una nueva entrevista con Michael Moynihan, de The Moynihan Report, se le preguntó a Gene Simmons —bajista y vocalista de KISS— en qué medida los problemas que él y el guitarrista y vocalista Paul Stanley tuvieron con los otros miembros originales de la banda (el guitarrista Ace Frehley y el baterista Peter Criss) se debían a cuestiones de dinero. Gene respondió: «No fue por dinero. Lamentablemente, fue por drogas y alcohol. No en el caso de Paul ni en el mío. Los queremos y, sin Ace y Peter, no estaríamos aquí».
Al reflexionar sobre la decisión de Ace de abandonar KISS en tres ocasiones distintas y sobre su eventual fallecimiento, Gene comentó: «Es muy duro para los fans. Es desgarrador. Ace ejerció una influencia enorme en los guitarristas: Dimebag Darrell [de PANTERA], Mike McCready de PEARL JAM, METALLICA, PEARL JAM… prácticamente todos, sin excepción. Pero no todo el mundo está diseñado genéticamente para correr un maratón. Hay gente que sirve para carreras cortas y lo hace bien en ellas, pero no puede aguantar el ritmo de una larga distancia».
«Ace me dijo a la cara, cuando dejaba la banda: ‘Voy a emprender una carrera en solitario porque, si vuelvo a salir de gira, me voy a matar’. Sí, simplemente… Las presiones psicológicas afectan a cada persona de manera diferente», explicó Simmons. «Yo no tengo problemas con nada de eso. Soy vorazmente ambicioso, me encanta la atención, el dinero, la fama y todo eso, pero no a todo el mundo le afecta igual».
Cuando le preguntaron qué era lo que, en Ace, le afectaba de manera tan negativa y por qué el guitarrista parecía estar atormentado por tantas dudas sobre sí mismo, Gene dijo: «No soy psiquiatra, pero creo… hablaré de mí mismo. Todo empieza por cómo te sientes contigo mismo. Hay gente común que bebe a diario hasta quedar entumecida y sin poder caminar, que consume drogas y se vuelve adicta —incluso cuando nadie los ve— simplemente porque no se sienten a gusto en su propia piel. Ace y Peter lo sobrellevaron durante unos años, pero luego entraron y salieron de la banda en tres ocasiones distintas. Y eso les rompe el corazón a los fans; ahí es donde entro yo como el ‘cabrón’ de la historia. Si digo la verdad… imagina que tienes a tu madre y a tu padre, y tu madre se dirige a los hijos y dice: ‘Papá no está en casa. Lo eché porque es un borracho y un fracasado; no llega a tiempo, no va a trabajar’, y todo eso. A los hijos se les rompe el corazón. Empiezan a odiar a la madre: ‘¿Cómo pudiste decir esas cosas de papá?’. Aunque sea verdad… No quieren oír eso sobre su madre, su padre o los miembros de la familia».
Simmons añadió: «Cuando Ace regresó por tercera vez, el consumo de drogas era muy grave. Se trataba de esas sustancias que te… no quiero mencionar el nombre, porque es algo muy deprimente. Su hija se vio afectada y todo eso. Nos parte el corazón. Cuando recibimos el premio Kennedy Center Honors, Ace se enteró —por la Casa Blanca— de que KISS había ganado. Y, lamentablemente, falleció. Pero cuando recibimos el galardón, había una silla vacía junto a nosotros en honor a Ace. Monique, la hija de Ace, estuvo allí para honrar a su padre».
Al hablar de su relación actual con Peter Criss, Simmons comentó: «Cuando estamos juntos, todo va genial. Pero al separarnos… bueno, me resulta difícil ser franco al respecto. Peter siempre se ha considerado una víctima: ‘Se aliaron en mi contra y mira lo que me hicieron’, y cosas por el estilo. En lugar de —si realmente estás rehabilitado y todo eso— mirarte al espejo y decir: ‘Es culpa mía. Consumía drogas. No hice mi parte y me dedicaba a quejarme’, en vez de estar agradecido por haber formado parte de una de las bandas más grandes de la historia».
Cuando le preguntaron si Peter seguía ganando dinero gracias a KISS, Gene respondió: «Muy poco. Le compramos su parte en 1982». Simmons añadió que él y Paul también adquirieron la participación de Frehley en KISS, lo que significaba que, a partir de ese momento, el resto de los miembros de KISS pasaban a ser, en esencia, empleados a sueldo.
«Todo grupo de personas es un negocio», explicó Gene. «El dinero tiene que salir de alguna parte. La vida es un negocio. A la gente no le gusta eso».
Cuando se le preguntó si actualmente mantiene una buena relación con Paul, Gene respondió: «Siempre la he tenido. Eso no significa que estemos de acuerdo en todo. Me gusta señalar que, intrínsecamente —en nuestro ADN—, compartimos ideas morales y filosóficas profundas sobre la vida. Compartimos ese tipo de cosas, así como la ética de trabajo: nada de drogas ni alcohol. Nunca me he drogado ni emborrachado en mi vida. Tampoco fumo cigarrillos. Resulta que compartimos esas ideas en un mundo del rock and roll plagado de malditos perdedores».