24 mayo, 2021

KISS, ANALIZAMOS LA PORTADA DEL ICÓNICO Y MAGNÍFICO PRIMER DISCO DE KISS.

Javier Rueda

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El disco de debut de KISS, editado en febrero de 1974, es el disco que lo inició todo, la semilla de la que brotó todo lo que vendría después, y tiene una portada bastante simple y llamativa a la vez, cargada de dramatismo por el alto contraste que generan las cuatro caras en blanco sobre un fondo casi completamente negro.

Llama la atención que en este su primer disco el logo y nombre de la banda no esté hecho como un grafismo, sino con diamantes brillantes, un concepto que muchos años después KISS retomarían para algunos modelos de camisetas. También llama la atención el hecho de que todos los miembros del grupo miran al frente, a la cámara, menos Ace Frehley que mira hacia arriba, ignorando qué es lo que atrajo su atención en ese momento, y el por qué de entre las docenas de fotos realizadas en esa sesión decidieran escoger esta como definitiva para la cubierta del LP. ¡Tal vez porque en muchas de las otras fotos descartadas Ace aparece siempre con los ojos cerrados completa o parcialmente! Pensándolo bien, el hecho de que Ace sea el único que mire hacia arriba, rompiendo la norma, añade un toque distintivo y místico a la portada, ya que está como señalando al cielo, al cosmos, al lugar de donde llegó el Spaceman. Por su parte Gene aparece haciendo una de sus primeras muecas diabólicas, dejando claras sus intenciones y empezando a perfilar su personaje escénico.

A finales de enero de 1974 KISS fue al estudio que el fotógrafo Joel Lee Brodsky tenía en Manhattan, Nueva York para realizar la sesión de fotos para la portada del primer disco de la banda. Brodsky era un fotógrafo afamado en cuyo extensísimo curriculum de artistas fotografiados a lo largo de los años podemos encontrar a Leslie West, los Nazz, Gladys Knight & The Pips, Carly Simon, los Ohio Players, Aretha Franklin, Judy Collins, Van Morrison, Iggy Pop, John Lee Hooker, The Doors, Jim Morrison y muchos más, habiendo realizado la nada despreciable cifra de unas 400 portadas de discos.

Sin embargo esa sesión de fotos con Brodsky no fue exactamente cómo ellos esperaban. Para empezar habían contratado a alguien para que los maquillara, cuando en realidad ellos estaban acostumbrados a hacerlo ellos mismos antes de los shows, eventos promocionales o sesiones de fotos. Bill Aucoin (manager de KISS) le había pedido a Dennis Woloch (director artístico de KISS) que se ocupara del maquillaje de KISS para esta sesión de fotos, ya que le parecía que ellos no se lo aplicaban muy bien. Entonces Woloch decidió contratar a un ilustrador, David que había hecho carteles de Broadway, y se presentó allí ese día en el estudio de Brodsky junto con dos ayudantes. Según afirma Paul Stanley, todos excepto Peter Criss que optó por usar los servicios de estas personas, decidieron finalmente maquillarse ellos mismos. De ahí que el maquillaje con el que Peter Criss aparece en la portada sea totalmente diferente al habitual, ya que fue una creación de este personal externo contratado para tal fin. A nadie le gustó después el resultado final, por eso Peter nunca volvió a pintarse así (¡Afortunadamente!). También llama la atención el maquillaje de Ace Frehley, cubriendo por completo sus cejas con el color plata, algo que no se repetiría posteriormente.

Aquí podéis ver alguna de las fotos descartadas y al final del artículo muchas más.

Después Brodsky los puso frente a la cámara y les puso una ropa negra que cubría sus cuerpos por completo, dejando visible solo la cabeza. Al parecer eso era un tendencia internacional. Le llamaban el efecto Meet the Beatles: tan solo cuatro cabezas saliendo de la oscuridad. Y luego Brodsky les preguntó quién iba a coger los globos y sacó una caja con gorros y narices rojas de goma. Los miembros de KISS no entendían nada hasta que Brodsky les explicó que él pensaba que eran payasos. Ellos le dijeron que no, que iban totalmente en serio y que no eran payasos pretendiendo hacer risa. Le explicaron que salían a escena y actuaban así, maquillados, con ese aspecto, y se lo tomaban muy en serio, a lo que Brodsky reaccionó con gran asombro.

Artículo de Mauricio Vázquez/KISS ARMY SPAIN